Prensa Española

¿Por dónde eliminamos la grasa que perdemos cuando adelgazamos?


La prdida de grasa nos obsesiona y, sin embargo, sabemos muy poco sobre ella. Mientras que la teora sobre cmo perder los kilos que nos sobran la conocemos ms o menos casi todos (lo de llevarla a la prctica es otra historia), lo que rodea a esas acumulaciones de tejido adiposo en puntos conflictivos (cintura, abdomen, glteo y cartucheras, especialmente) est envuelto en medias verdades y falsedades. Qu es? Por qu se produce? Y, sobre todo, en qu se transforma cuando conseguimos librarnos de ella?

QU ES?

Antes de intentar descifrar el gran enigma de dnde va a parar cuando, por fin, nos vamos deshaciendo de ella, empecemos por recordar que tenemos dos tipos de grasa repartidas por nuestra anatoma: la esencial, necesaria para un funcionamiento fisiolgico normal (alrededor de un 3% en hombres y un 12% en mujeres); y la almacenada, reserva energtica que se acumula por debajo de la piel y alrededor de los rganos internos. La acumulacin de sta ltima depende de la herencia gentica y difiere por sexos: androide -forma de manzana-, predominante en los varones y presente en la zona toracoabdominal; y ginecoide -de pera-, usual en las fminas, se concentra en los muslos y las nalgas.

Adems de incomodarnos estticamente, lo verdaderamente alarmante de la grasa almacenada es que puede perjudicar seriamente a nuestra salud. Porque, tal y como hemos contado ya en ZEN, un alto porcentaje de grasa visceral -la acumulada en el interior del abdomen alrededor de los rganos vitales- puede traducirse en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensin y algunos tipos de cncer.

Se produce por algo tan tonto como echar al cuerpo ms gasolina de la que necesita para realizar sus actividades cotidianas. Y ste, en lugar de desechar ese combustible sobrante, lo acumula por si tuviera que tirar de ello en algn momento.

CMO LA ELIMINAMOS?

Eliminarla es dificilsimo, pero no imposible. Para intentarlo, no queda otra que invertir el proceso: gastar ms de lo que comemos durante un periodo de tiempo prolongado de tiempo. Es decir, seguir una dieta adaptada a nuestras circunstancias y hacer ms ejercicio (la tonificacin es esencial). Slo de esta manera lograremos que nuestro organismo tire de las reservas para obtener la energa que necesita sin debilitar el tejido muscular.

Llegados a este momento, en qu se convierte la grasa? Cmo abandona nuestro cuerpo? A esta pregunta es, precisamente, a la que respondieron Ruben Meerman y Andrew Brown, investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), en su estudio ‘When somebody loses weight, where does the fat go?‘. Pero, antes de dar con la solucin al enigma, sondearon a mdicos de familia, nutricionistas y entrenadores personales para comprobar qu saban sobre el asunto. Paradjicamente, la mayora contest que la grasa se converta en energa/calor, msculo, sudor u orina. Slo unos pocos dieron con la opcin correcta: en dixido de carbono y agua. El primero se exhala y la segunda pasa al sistema circulatorio y se expulsa al orinar o sudar.

Segn esto, cuando alguien pierde 10 kilos de grasa (trigliceridos), 8.4 kg son exhalados en forma de CO., y el 1,6 restante se esfuma a travs de la orina. Increble, no?

«La grasa -compuesta fundamentalmente por cidos grasos y triglicridos- se metaboliza en el hgado dando lugar a cuerpos cetnicos que se expulsan por respiracin y orina, fundamentalmente», explica el endocrino Carlos Rodrguez Jimnez. Por eso, cuando se est perdiendo peso suele tenerse «un aliento fuerte, como cuando los nios estn con acetona».

La expresin «estoy en cetosis» viene cuando, debido a regmenes hiperprotecos, «se lleva al hgado a una sobrecarga ya que se ve obligado a trabajar casi en vaco sin la presencia de los hidratos de carbono, fuego en el que se quema la grasa corporal». Por eso, aade el doctor Rodrguez Jimnez, «es conveniente tomar algo de hidratos (procedentes de frutas y verduras) para para que las mitocondrias -fbricas de energa de la clula- puedan producir ese fuego». Eso s, debemos de tener cuidado de no pasarnos en las dosis porque es como «si metes demasiada lea en una chimenea«.

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