Prensa Española

Catarsis judicial


Concentraci
Concentracin convocada por asociaciones de jueces y fiscales, el pasado mes de mayo, frente al Ministerio de Justicia. BERNARDO DAZ

En el festejo de su jubilacin, un admirado secretario judicial (me niego a llamarle LAJ, fonticamente parece despreciativo) expres un pensamiento de esos tipo Paulo Coelho, aunque con ms gracejo y profundidad que los que el escritor brasileo suele utilizar para que el personal los cuelgue en Facebook. Deca este sabio de la fe pblica que la vida es una estafa. S, como suena, una estafa. Y lo explicaba as: a medida que el tiempo transcurre y posees ms experiencia, que te impregnas de mayor conocimiento, que el paso de los das te hace penetrar con mayor facilidad en el comportamiento humano, que eres ms viejo y listo, cuando podras solventar problemas y evitarlos, cuando conoces ms y sabes ms de la propia vida, sta te abandona y se te queda cara de difunto tonto. Ha pasado el tiempo desde aquella reflexin y acabas dndote cuenta de que lo que afirmaba era cierto y que la vida est confeccionada as desde el Pleistoceno.

Los griegos, que fueron muy listos y que asentaron los principios del conocimiento moderno, nominaron catarsis a sentimientos que producen una purificacin derivada de una experiencia vital profunda. Los espaoles, ms superficiales pero no exentos de filosofa, lo resumimos con el refrn no hay mal que por bien no venga.

Quienes llevamos muchos aos en juzgados y tribunales hemos pasado el tiempo quejndonos del abandono de la Justicia. De su falta de medios. Del desconocimiento de los ciudadanos sobre la cotidiana realidad. Del falso prototipo de juez anglosajn con peluca y palacete que se nos atribuye. Nos hemos quejado ad intra de los ciertos amiguismos a la hora de nombrar cargos. Nos venimos quejando de nuestras condiciones profesionales, de las visitas y del pasilleo que concretos compaeros, como bolo, realizan a quienes resolvern sus destinos en la selecta clase judicial. Hemos criticado ese innoble peloteo a polticos y que la asistencia a corrillos y saraos extrajudiciales sea necesaria como trampoln a puestos de direccin. Hemos criticado tanto, pero hemos actuado tan poco!

Afortunadamente, la Carrera Judicial se despierta. Acta. Ya era hora! Han bastado acciones conjuntas, responsables pero firmes, promovidas por jueces que odian y odiamos el nepotismo y el statu quo para que la muralla corroda comience a derrumbarse. Para que determinados polticos rectifiquen, aunque sea contra su voluntad. Para que los ciudadanos comprendan que los jueces no somos casta, sino que velamos por los derechos de todos. Determinadas situaciones acaecidas han provocado una necesaria catarsis, una entrada de aire fresco y esperanza, una fijacin de las correctas estructuras de base.

Quienes, por los aos, hemos acaparado experiencia no podemos ser egostas. No podemos aceptar juegos caducos. No tenemos derecho a morirnos sin aminorar los efectos de la estafa vital, sin intentar que la Justicia en Espaa sea lo que tiene que ser y no lo que parece. Y desde ya.

Raimundo Prado Bernabu es magistrado y portavoz nacional de la Asociacin Judicial Francisco de Vitoria (AJFV).

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