Prensa Española

El separatismo reniega ahora del instituto que dice que Colón y Cervantes eran catalanes


Malos tiempos para el «Institut de Nova Història«. La entidad que sostiene que Colón, Cervantes, Leonardo da Vinci, Santa Teresa de Jesús, Hernán Cortés y Erasmo de Roterdam, entre otros, eran catalanes está siendo cuestionada por el propio separatismo que dio alas a semejantes desvaríos. Una iniciativa del PSC para eliminar las subvenciones públicas a dicho «Institut» ha propiciado que personajes como Gabriel Rufián o David Minoves se suban al carro de denunciar las prácticas de «pseudohistoria» de los antaño celebrados «historiadores» del centro.

El digital nacionalista «El món» (El mundo) fue el primero en dar la voz de alarma al hacerse eco de que el diputado autonómico del PSC Ferran Pedret había presentado una batería de preguntas al gobierno regional de la Generalidad sobre las subvenciones concedidas al «Institut de Nova Història». El diputado socialista apunta además el carácter xenófobo y supremacista de las singulares teorías del «Institut», la afectación al «prestigio de la historiografía catalana», vínculos con organizaciones catalanistas de extrema derecha y al hecho de que empresas que tienen su sede en la misma dirección que el instituto han obtenido «contratos públicos sustanciosos».

Tras la denuncia del PSC, el dirigente de ERC Rufián ha declarado a través del Twitter que «ninguna pseudociencia ni ninguna pseudohistoria debería ser financiada con dinero público. Ni el tierraplanismo ni el antivacunismo ni el Institut de Nova Història. Ya vale de dar excusas a quienes nos quieren pequeños, ridículos, enfadados y perdiendo».

Apoyo de ERC al principio

También Minoves, un activista de ERC famoso en el separatismo por sus ataques a la monarquía, se pregunta en la misma red social si las «ampliamente cuestionadas tesis historiográficas» de dicho centro deben ser subvencionadas con dinero público. Sin embargo, ERC no dudó en apoyar y premiar al «Institut de Nova Història» en los primeros años del proceso. También avalaba las teorías de Víctor Cucurull, el más famoso de los «historiadores» del centro, exmiembro del comisionado de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y figura habitual en tertulias, debates y programas de «historia» en la red de televisiones públicas locales catalanas.

El último «hallazgo» del «Institut de Nova Història» es que el Lazarillo de Tormes es en realidad «Llàtzer de Tormos», una obra escrita en catalán, situada en Valencia y posteriormente traducida al español.


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